martes, 24 de abril de 2018

Dios me da paz siempre

En paz me acostaré y así mismo dormiré; porque sólo tú, oh Señor, me haces vivir seguro. Salmos:4:8

Pido al Señor que cubra tu vida y la de  toda tu familia. Que tu ánimo no decaiga y que entiendas que en Jesús SIEMPRE  hay esperanza.

miércoles, 11 de abril de 2018

Yo no se vivir sin sentir su aliento cerca.

Yo no se vivir sin sentir su aliento cerca.

lunes, 12 de marzo de 2018

Dios te ayuda en las soledades de la vida

*Cosa cotidiana*

Salmos 103:13-14

Como el padre se compadece de los hijos, Se compadece el Señor de los que le temen. Porque él conoce nuestra condición; Se acuerda de que somos polvo.

Las soledades pueden hacer mucho daño si no sabemos como enfrentarlas. Nunca darle la espalda es cosa casi imposible si el tiempo platea demasiado nuestras cienes.

Llegar a viejo lleno de depresiones y desesperaciones adolescentes es una tragedia. Allí, en donde el asma espiritual no te deja respirar plenamente y sobre todo tener PAZ.

¿En donde estará esa fe que un día hubo y parece haberse evaporado con el calentamiento global de nuestra alma?

Las soledades pueden dañar la pared que sostiene tus más atesorados anhelos. Las soledades, esas que en mi diario vivir he logrado domar como se doma un animal salvaje. Sí, la soledad puede devorarte y hacerte caer tan bajo si no le haces frente con Biblia en mano.

Digo esto pues en estos días me he topado con mucha gente sufriendo de ansiedad y melancolía. Una melancolía  fisiológica que les sumerge en un llanto y desesperación terrible. Para mí, naufragios de añejadas soledades haciendo estragos en el corazón de muchos.

Y por eso escribo hoy, escribo porque sé  que allá fuera alguien se ha paseado por estas calles sin nombre y sin oxigeno. Túneles sin luz, pensamientos con aroma de astillero abandonado y decaído.

Las soledades... Pobreza del alma que para muchos es cosa cotidiana.

-SAC

martes, 13 de febrero de 2018

Amar de verdad requiere sincera humildad

*Aunque te duela*

Nadie ha visto jamás a Dios. Si nos amamos unos a otros, Dios permanece en nosotros, y su amor se ha perfeccionado en nosotros. -1Juan 4:12

Si el amor de Jesús moldea mis pensamientos todo a mi alrededor florece espontáneamente. Agua cristalina que abre surcos en nuestra alma haciendo esta experiencia de vivir mucho más placentera.

Cada día que pasa me doy cuenta que no puedo amar a otros, si el amor de Dios no está en mi corazón. Que esa luz de sol que alimenta mi ser hace que ame, aún aquellos que me hacen mal.

Desde esta mesa en un café, lanzo estas letras con la esperanza que aterrizen en terreno fértil, en buena tierra que de muchos frutos para Cristo. Yo se que me entiendes...

Pido al Señor en este hermoso día logres ver su amor en ti. Que te inspiere a entregarlo a otros; Aunque te duela.

-SAC

jueves, 11 de enero de 2018

Dios se glorifica en cada paso que damos en la vida.

*Cada paso que doy*

Si uno se encuentra cerca de un fuego, corre seguro riesgo de quemarse. Dios siempre nos ha prevenido en cuanto a las creencias y acciones que el mundo de hoy representa. El no dejarnos influenciar cada día se hace más retante y duro. Pero, el mandamiento del Señor es claro e inviolable.

Adoptar modas y formas comunes en la cultura, sin duda amenazan aún al creyente más firme. Igual a los Israelitas, nosotros también tenemos vecinos y familiares que a menudo tienen valores completamente opuestos a la verdad de Dios.

Hemos sido llamados a testificar viviendo un estilo de vida que hable estrictamente de Jesús. Un lenguaje implícito en nuestra forma de hablar y de sentir, una fe que otros la puedan ver a una milla de distancia.

Admito que esto puede ser difícil, especialmente si el ambiente que nos rodea niega la deidad de Jesucristo. Nuestro pasar por esta tierra debe siempre mostrar que obedecer a Dios es indelegable, que sólo con Cristo nuestra vida tiene sentido.

Obedecer a Dios es más importante que lo que el resto de la gente pueda pensar. Solo la Palabra del Señor dirige nuestra manera de vivir e ilumina cada paso que damos por la vida.


Éxodo 23:24-25

No te inclinarás a sus dioses, ni los servirás, ni harás como ellos hacen; antes los destruirás del todo, y quebrarás totalmente sus estatuas. Mas a Jehová vuestro Dios serviréis, y él bendecirá tu pan y tus aguas; y yo quitaré toda enfermedad de en medio de ti.

-SAC

jueves, 21 de diciembre de 2017

Cuando te sientas sola deja que Dios te acompañe. Cuando te frustres, piensa que Jesús te quiere sostener.

Cuando te sientas sola deja que Dios te acompañe. Cuando te frustres, piensa que Jesús te quiere sostener.

miércoles, 20 de diciembre de 2017

Árboles

*Árboles caídos*

Ando entre árboles en el suelo... Ramas dispersas que entre escombros pintan un cuadro de decadencia y dolor.

Hoy entre los Montes del pueblo Guayama me sobrevuelan helicópteros. Me sobrecoge ver el dolor de la gente indigente de mi amado país. Lo que puede hacer la fuerza imparable de la naturaleza... Y, ¿Donde está Dios? Algunos se preguntan.

Ando metido monte adentro. Allí, donde nadie quiere ir, donde la ayuda es tan necesaria. Con la fe pérdida muchos admiten querer terminar con todo. Muchos en una lenta agonía prefieren dejar de existir como si el destino obligado fuera ese.

Ahí la importancia de esta agenda que Jesús ha puesto en mis manos. Una que me queda grande, lo se... Pero, confiado en el poder del Padre me lanzo y entre el llanto de tantos no me afano. Por el contrario, doy gracias a Dios por su gracia y comparto ese tesoro que Él me ha dado.

La Fe, ese es el tesoro que aviva el fuego en mi interior. Un sueño despierto de ver mi país levantarse, no por sus propias fuerzas... Levantarse en el nombre de Jesucristo como timón firme y seguro que nos lleva sanos y salvos hasta la otra orilla.

Ando entre árboles en el suelo con olor a muerte. Ando y camino sin que me colme la tristeza de ver en los ojos de otros esa ausencia de esperanza. Siento tantas ganas de besar sus mejillas y en ese beso recordarles que no están solos aunque estén todos los árboles caídos.

Isaías 41:9-10


Porque te tomé de los confines de la tierra, y de tierras lejanas te llamé, y te dije: Mi siervo eres tú; te escogí, y no te deseché. No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia.

-SAC